Las vacaciones más exclusivas en el mar… a bordo de un yate

Cuando nos planteamos disfrutar de nuestro tiempo de ocio de forma exclusiva y darnos un capricho, bien para que nuestras vacaciones este año sean muy diferentes a los planes más demandados o porque tenemos un momento especial que celebrar, seguramente pensemos en buscar rincones apartados donde se respira tranquilidad, lejos del bullicio de la ciudad, de las playas más frecuentadas, de los sufridos atascos de tráfico para recorrer lugares a visitar…

También estaremos pensando en un espacio donde alojarnos que sea exquisito, confortable, con todas las comodidades que nos hagan sentir realmente especiales durante nuestra experiencia.

El mar, sin duda, nos proporciona ese ansiado relax. Pero el plan no es quedarnos en la orilla sino avanzar mar adentro y, quizás, recorrer algunas millas en busca de calas escondidas de aguas cristalinas o simplemente parar el motor y sentir la brisa marina, mientras disfrutamos en la cubierta de una maravillosa puesta de sol regada con una copa de champán,… todo esto y mucho más es lo que Nautal puede proporcionarnos con su completa oferta de yates de alquiler.

Finalmente nos decidimos por Formentera, ese paraíso de las Islas Baleares de aguas turquesa, un destino ideal para una semana a bordo. Nuestro yate, totalmente equipado y en el que no faltan los detalles más exclusivos, nos espera en Ibiza, en uno de los muchos puertos y marinas en los que Nautal dispone de embarcaciones desde 18 hasta 50 metros de eslora.

A pesar de ser la isla más pequeña de archipiélago balear, Formentera ofrece numerosas calas y playas para disfrutar del baño.

Muy recomendable es la visita a Espalmador, un islote casi deshabitado enclavado en el parque natural de Ses Salines y al que sólo se puede acceder en barco; navegar alrededor del faro de la Mola, situado en la zona más elevada de la isla y escenario de algunas películas del cine español; bordear la costa oeste pasando por la playa de Ses Illetes y fondear cerca de Cala Saona para practicar snorkle.

Entre travesía y travesía, baños y snorkle, el descanso a bordo es imprescindible, reposando en el magnífico solárium de nuestro barco, haciendo la siesta en uno de los confortables camarotes… y al caer la tarde ya vamos pensando en el menú gourmet para la cena que vamos a preparar en la cocina totalmente equipada de la embarcación. Ahora toca relajarse y ¡disfrutar de la velada!